De los autores japoneses siempre se esperan novelas con gran carga emocional, pero está es tan pensada y sesuda que al final terminas con uno de esos muy populares episodios mentales que el slang urbano llama "brain fuck", durante días después de leer esta novela no pude concentrarme.
La novela habla sobre la vida estudiantil de Watanabe, sobre como es una persona bastante asocial y tiene dos o tres parámetros que definen su personalidad. Watanabe pasaba sus tardes de prepa en compañía de su único amigo y de la novia de éste. Cuando este amigo se suicidó, Naoko la novia del difunto y Watanabe perdieron contacto.
Al final de la universidad (tiempo donde centra la mayor parte de la historia) se encuentra con Naoko mientras iba en el metro. Llevan una extraña relación, donde Watanabe tiene que lidiar con la inestabilidad emocional de Naoko, causada por los constantes suicidios (incluso de su hermana) a su alrededor. Pasean los domingos por la mañana y para Naoko se vuelve un shock el haber disfrutado del cuerpo de Watanabe cuando por años no pudo disfrutar del de su novio ahora muerto.
Naoko es ingresada a un hospital psiquiátrico y a la par los sentimientos de Watanabe la esperan, pero su cuerpo de universitario reclama sábados de relaciones sexuales con desconocidas.
Es una novela que ahonda en la mente del confundido Watanabe, quien busca separar el amor del sexo, la pérdida de la personalidad y motivación. Watanabe no sabe por que está estudiando la universidad, aún así sólo se deja guiar y continúa. Conoce a Midori, compañera de clases que tiene que cuidar de su padre enfermo, demasiado ruidosa y con una relación sentimental complicada.
Naoko se suicida y Watanabe siente culpa por haberla abandonado en el momento en el que más lo necesitaba. El mismo se abandona para expiarse y reflexionar, saber que es lo que debe seguir y vaga por todo Japón, hasta que se da cuenta que lo que importa es el presente; Naoko ha muerto y Midori sigue viva.
La novela termina con una llamada de Watanabe a Midori en una estación del metro, la voz de Watanabe suena viva de nuevo.
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